Tras visitar el Mirador Lagoa do Fogo, volvemos por el Parque Natural de San Miguel y hacemos una breve parada en medio de la nada al ver unas cuantas cabras junto a la carretera. Paramos en un rincón de tierra junto a la carretera e hicimos varias fotos a esta zona, ya que el paisaje es espectacular.



Nos metemos con el coche por un camino de tierra que nos lleva hasta unas casas o fábrica abandonada, aquí ya vemos más cabras alrededor.



Hay un pequeño río que pasa por la zona, creo que es el río Ribeira Grande.




Allá donde miramos vemos cabras, estamos rodeados, jajaja, hay un rebaño bastante grande, algunas están escondidas entre la vegetación y van saliendo tímidamente a nuestro paso.



Mientras mi sobrina, mi hijo y yo jugueteamos con las cabras y nos hacemos fotos, mi hermana mientras se queda en el coche buscando los siguientes lugares a visitar.

Algunas huyen de nosotros, otras se quedan mirando y siguiendo nuestros movimientos, no se fían nada


En la zona del río hay muchos cabritillos con sus mamás, iban saltando de roca en roca por el río




Después de unos 30 minutos visionando las cabras, ponemos rumbo a los miradores de la isla