Angkor Wat es uno de los monumentos religiosos más grandes y emblemáticos del mundo.
En 2007 la fundación New7Wonders promovió una votación para escoger las siete maravillas del mundo de la "actualidad". La lista oficial de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo incluye:
Chichén Itzá (México)
Cristo Redentor (Brasil)
Coliseo (Italia)
Gran Muralla China (China)
Machu Picchu (Perú)
Petra (Jordania)
Taj Mahal (India)
Angkor wat fue una de las finalistas. He de decir que yo voté y mi lista, basándome en criterios históricos y arquitectonicos, coincidía en todo con el resultado oficial menos en una cosa que, hoy por hoy, aún no entiendo. Angkor wat formaba parte de mi votación, no es Cristo brasileño. No es solo cosa mía. La propia UNESCO no entendió los criterios usados en la propia lista inicial, al unir monumentos de siglos de antigüedad con una obra del siglo XX. Pensemos que no solo Angkor wat quedó excluida. La Alhambra, la Acrópolis o Stonehenge quedaron fuera.
Ahora bien. Angkor wat en 2025 ha sido reconocido como el destino turístico más impresionante del mundo por varios estudios y medios internacionales.
Construido en el siglo XII durante el reinado del rey Suryavarman II, este templo es un testimonio de la grandeza del Imperio Jemer y de su habilidad arquitectónica.

Angkor Wat fue construido entre 1113 y 1150 d.C. como un templo hindú dedicado al dios Vishnu, el protector del universo en la tradición hindú. El rey Suryavarman II, quien ordenó su construcción, utilizó el templo como una forma de legitimar su reinado y mostrar su devoción a Vishnu. También se cree que el templo fue diseñado como su mausoleo. De hecho Angkor wat está orientado hacia el lugar donde se pone el sol, lo que ha llevado a pensar que Suryavarman II lo hizo pensando en que fuese un monumento funerario.
A finales del siglo XIII, Angkor Wat pasó de ser un templo hindú a un templo budista, reflejando el cambio religioso en Camboya hacia el budismo Theravada. A pesar de los cambios, el templo nunca fue completamente abandonado y continuó siendo un lugar de culto.

Durante siglos, Angkor Wat estuvo parcialmente cubierto por la selva hasta que fue redescubierto por exploradores occidentales en el siglo XIX, especialmente por el naturalista francés Henri Mouhot en 1860. Desde entonces, se han llevado a cabo extensos trabajos de restauración para preservar su estructura.
En 1992, Angkor Wat fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, destacando su importancia histórica y cultural.
Angkor Wat está diseñado como una representación del Monte Meru, la morada de los dioses en la cosmología hindú.
El templo tiene una estructura concéntrica, con tres recintos rectangulares que conducen a una torre central de 65 metros de altura.
Está construido principalmente con piedra arenisca, extraída de canteras a más de 50 kilómetros de distancia. Las piedras fueron transportadas a través de un sistema de canales y balsas (dicen que arrastradas por elefantes).
Las técnicas de construcción utilizadas, como el ensamblaje de bloques sin mortero, muestran un alto nivel de ingeniería. El templo fue construido sobre una llanura aluvial, lo que representa un desafío técnico por la humedad del suelo. Para estabilizar el terreno, se utilizó una base de arena compactada y limo, que permite cierta flexibilidad y drenaje. Se excavó un foso perimetral de 200 metros de ancho y 4 metros de profundidad, que actúa como un sistema de drenaje natural y estabilizador del nivel freático .Encima de la base de arena se colocaron bloques de laterita, una piedra porosa y resistente, que sirvió como cimiento estructural. Sobre la laterita se colocaron bloques de arenisca, que forman la estructura visible del templo.
Los muros del templo están cubiertos con bajorrelieves impresionantes que representan escenas del Mahabharata y el Ramayana, dos epopeyas hindúes.
Uno de los relieves más famosos es el de la "Batalla del Océano de Leche", que muestra a los dioses y demonios batiendo el océano para obtener el néctar de la inmortalidad.
Angkor Wat está rodeado por un foso artificial de 200 metros de ancho y más de 5 kilómetros de perímetro, que simboliza los océanos que rodean el Monte Meru.
Una pasarela elevada de piedra conecta la entrada principal con el templo.
Angkor Wat es tan importante para Camboya que aparece en la bandera nacional y es un símbolo de orgullo cultural.
El complejo cubre un área de 162 hectáreas, lo que lo convierte en el monumento religioso más grande del mundo.
A diferencia de la mayoría de los templos jemeres, que están orientados hacia el este, Angkor Wat está orientado hacia el oeste. Esto ha llevado a especulaciones sobre su propósito funerario.
Según una leyenda, Angkor Wat fue construido por el dios Indra como un palacio celestial para su hijo.
Las dimensiones y alineaciones del templo reflejan conocimientos avanzados de astronomía y matemáticas. Por ejemplo, la longitud de sus muros externos coincide con la duración de un año solar.
El acceso a Angkor Wat se realiza a través de la puerta oeste, que es la entrada principal. Desde aquí, cruzarás el icónico puente de piedra que atraviesa el enorme foso que rodea el templo.
El foso es un excelente punto para detenerse y tomar fotos, especialmente temprano en la mañana. La calzada de acceso mide 475 metros de longitud y está flanqueada por unas balaustradas con nagas.
Al cruzar el puente, caminas por una amplia pasarela de piedra que conduce a la entrada del templo.
Al final de la pasarela, llegas a la entrada occidental o gopura, que tiene varias puertas de acceso. Esta estructura está decorada con relieves que muestran escenas del Ramayana y el Mahabharata.
A ambos lados de esta entrada, puedes explorar corredores y pequeñas estructuras.
Después de pasar la entrada principal, llegas al patio exterior. Aquí hay jardines amplios y simétricos.
Hay dos estanques rectangulares en este área, donde muchas personas se detienen para admirar el reflejo del templo en el agua, especialmente al amanecer.
Desde aquí, se ven claramente las cinco torres en forma de loto, que simbolizan los cinco picos del Monte Meru. Este es uno de los puntos más fotogénicos de Angkor Wat. La torre central alcanza una altura de 42 m sobre el santuario y 65 m sobre el nivel del suelo. Este recinto alberga el santuario principal dedicado a Vishnú. Para llegar al santuario central, los visitantes deben pasar por tres galerías rectangulares, cada una más elevada que la anterior. Estas galerías están decoradas con intrincados bajorrelieves que representan escenas de la mitología hindú, así como episodios del Ramayana y el Mahabharata. El diseño del templo combina dos estilos arquitectónicos: el templo-montaña y el templo-galería.
Originalmente, el santuario central estaba dedicado a Vishnú, uno de los principales dioses del hinduismo. Sin embargo, hacia finales del siglo XII, el templo comenzó a transformarse en un sitio budista, reflejando la evolución religiosa de la región. A pesar de esta transición, muchos de los elementos hindúes originales se han conservado.
A la derecha del pórtico occidental de acceso al templo hay una estatua de Vishnú que aún tiene mucha devoción. Salimos por ahí y tantos fieles rezando no lo hacían fácil. El calor tampoco. He leído en una guía que en esta zona se ven impactos de bala en las paredes, fruto de los combates de los años setenta. No me fijé
Relieves destacados:
- La Batalla del Océano de Leche, que muestra a dioses y demonios batiendo el océano para obtener el néctar de la inmortalidad. La historia del Batido del Océano de Leche se encuentra en el Bhagavata Purana, el Mahabharata y el Vishnu Purana. Esta epopeya mitológica narra cómo los dioses (devas) y los demonios (asuras) colaboraron para obtener el néctar de la inmortalidad (amrita) del océano de leche.
Los devas y asuras decidieron batir el océano de leche para obtener el amrita. Utilizaron la montaña Mandara como el palo de batir y la serpiente Vasuki como la cuerda. Vishnú, en su forma de tortuga (Kurma), sostuvo la montaña en su espalda para evitar que se hundiera.
Durante el batido, surgieron varios objetos y seres divinos del océano, incluyendo la diosa Lakshmi, el caballo Uccaihsravas, el elefante Airavata, y el árbol Kalpavriksha. También apareció el veneno Halahala, que Shiva bebió para salvar al mundo, reteniéndolo en su garganta, lo que le dio el nombre de Neelkanth.
Finalmente, apareció el amrita. Los asuras intentaron quedarse con él, pero Vishnú, en su forma de Mohini, los engañó y distribuyó el néctar entre los devas. Esto les otorgó la inmortalidad y les permitió derrotar a los asuras.
La Batalla del Océano de Leche simboliza la lucha entre el bien y el mal, y la cooperación necesaria para alcanzar objetivos comunes. También representa la importancia de la perseverancia y la intervención divina en la obtención de la inmortalidad y la prosperidad.

- Las escenas de batallas históricas que glorifican al rey Suryavarman II. Este relieve mide aproximadamente 94 metros de largo. En el centro del relieve, el rey Suryavarman II está representado en una posición destacada, montado en un elefante y rodeado por su séquito. Su figura es más grande que las demás, simbolizando su poder y autoridad. Acompañando al rey, se pueden ver figuras de cortesanos, soldados y dignatarios. Los detalles en sus vestimentas y armas muestran la riqueza y sofisticación de la corte jemer. La procesión parece estar en medio de una ceremonia importante, posiblemente una marcha militar o una celebración religiosa. Los músicos y bailarines también están representados..
- Batalla de Kurukshetra: Ubicada en la galería oeste, esta escena del Mahabharata muestra la batalla entre los Kauravas y los Pandavas. Está representada con gran detalle, mostrando soldados, carros de guerra, elefantes y caballos en medio del conflicto. Los Kauravas están a la izquierda y los Pandavas a la derecha. La batalla simboliza la lucha entre el bien y el mal, con los Pandavas representando la luz y los Kauravas la oscuridad Eran dos familias rivales que luchaban por el control del reino de Hastinapura.
- 32 infiernos y 37 cielos del hinduismo: En la galería este, muestra el juicio de Yama, el dios de la muerte. En el centro del relieve, Yama, el dios de la muerte, está representado juzgando las almas de los muertos. Con su vara, señala los caminos hacia los cielos o los infiernos, dependiendo de las acciones de las almas en vida.
A la izquierda de Yama, se encuentran los 32 infiernos, cada uno representando diferentes tipos de castigos para los pecadores. Las escenas muestran almas siendo torturadas de diversas maneras, simbolizando los castigos por diferentes pecados.
Las almas que cometieron actos de violencia y asesinato son castigadas con tormentos físicos extremos, como ser desmembradas o quemadas. Aquellos que robaron o engañaron a otros son sometidos a torturas que implican ser aplastados o cortados en pedazos. Las almas culpables de adulterio o abuso sexual sufren castigos que incluyen ser atacadas por criaturas demoníacas o ser sumergidas en líquidos hirvientes. Los que mostraron irrespeto hacia lo sagrado o los ancianos son castigados con tormentos que implican ser colgados o golpeados repetidamente.
A la derecha de Yama, se representan los 37 cielos, donde las almas virtuosas disfrutan de recompensas y placeres eternos. Estas escenas son más serenas y muestran a las almas en paz y felicidad. Las almas que practicaron la generosidad y la caridad disfrutan de la compañía de seres divinos y viven en palacios celestiales. Aquellos que mostraron devoción y adoración hacia los dioses son recompensados con música celestial y festines eternos. Las almas que actuaron con honestidad y justicia viven en paz y armonía, rodeadas de belleza y serenidad. Los que respetaron a los mayores y sirvieron a la comunidad disfrutan de la protección y bendiciones de los dioses.
Y en los relieves del complejo no faltan las apsaras o ninfas celestiales. Dicen que algunos turistas tienen afán por pulir sus pechos desnudos. Insisto. Los relieves, sean los que sean, no se tocan porque se dañan.
Los corredores interiores están diseñados de manera simétrica. La doble techumbre es una característica arquitectónica distintiva de Angkor Wat. Consiste en dos niveles de techos superpuestos que proporcionan una mayor estabilidad y resistencia a la estructura. Esta técnica también permite una mejor ventilación y protección contra las inclemencias del tiempo. Se ha recreado en algunas galerías.

Para llegar al santuario central, se tiene que subir por escalones empinados que simbolizan la dificultad de ascender al reino de los dioses. Hay pasamanos modernos instalados para mayor seguridad. No obstante se debe ir con cuidado. Está empinada y hay mucha gente. Es necesario cubrirse y no llevar sombrero en esta zona.
En la cima está el santuario principal, que alberga una estatua de Buda (añadida posteriormente cuando el templo se convirtió en un lugar de culto budista).
Desde este nivel, también hay vistas panorámicas de los alrededores y del diseño simétrico del templo.
Para llegar al santuario central, deberás subir una serie de escalones empinados, con una inclinación pronunciada de aproximadamente 70 grados.
Hay alrededor de 30-40 escalones por lado que conducen al nivel superior. Sin embargo, los visitantes suelen usar una de las escaleras modernas instaladas con barandillas para mayor seguridad. La altura de los escalones tradicionales es mayor que el promedio.
En el primer y segundo nivel, los escalones son más bajos y accesibles, diseñados para facilitar el movimiento entre los distintos recintos. No obstante, como se ve, no es apto para personas con movilidad reducida.
La sensación general es que es grande pero algo desangelado. Lo mejor es la parte de relieves.

En la enorme extensión que encontramos frente al recinto hay dos edificios. Son las bibliotecas, que servían para almacenar textos religiosos, principalmente en sánscrito y pali, que documentaban rituales, mitología y filosofía hindú y budista. También se cree que eran lugares de meditación y estudio para los sacerdotes y eruditos.
Por cierto, nosotros entramos por la entrada trasera, menos concurrida, y salimos por la principal. Aún había restos de las festividades de año nuevo (incluso enormes clavos que sujetaban las tarimas allí sueltos).

El amanecer en Angkor wat es un clásico aunque debes encontrar un día despejado (el nuestro estaba nubladito). El recinto abre a las 4 de la madrugada y se aconseja llegar alrededor de las 5. Nosotros salimos con un coche alquilado con conductor a las 5.15 del hotel.
Los hoteles están acostumbrados y te preparan desayuno para llevar (que yo me comí allí sentada). Nos pusieron dulces, bollitos, mermelada, mantequilla, dos mandarinas, una manzana y un zumo de naranja. Luego me senté en una de las bibliotecas, recientemente restauradas. En los estanques ceremoniales (uno estaba cercado) y cuánta más agua tenga, mejor, se refleja el edificio con sus cinco torres. Es una foto clásica. En nuestro caso había poca agua.
Muchos aprovechan luego para entrar ya al templo.
Abundan fotógrafos profesionales que ofrecen sus servicios.
