Gremi fue la capital del Reino de Kajetia en los siglos XVI y XVII. Hay dos posibilidades, una más larga y una más corta.
La vía corta transcurre por la que dicen que es la carretera más bonita de Georgia y que pasa por Gombori. Hoy (2023) está en obras. Se trata de la misma carretera empleada para ir a Telavi.
El punto más alto sobre el nivel del mar es el paso de Gombori, a 1620 metros. Se trata de una carretera muy poco apta para personas propensas al mareo, ya que hay 30 km de curvas cerradas. Eso sí, cuenta con un paisaje espectacular.
A la derecha del paso, en la orilla derecha del río Iori, sobre una cresta rocosa, pueden verse las ruinas de la ciudad-fortaleza de Ujarma, que fue construida en los siglos III-IV y Jugó un papel crucial en la seguridad de esta zona. Pertenece al municipio de Sagarejo, que engloba varios pueblos y cuyas casas tradicionales abundan en el museo etnográfico de Tbilisi.

Hay otra vía alternativa, sin curvas pero que suma 30 o 40 km más a la ruta (hasta alcanzar los 150 km).
La fortaleza de Gremi, en el valle de Alazan, fue fundada por Levan de Kajetia. Funcionó como una ciudad comercial y residencia real hasta que fue arrasada por los ejércitos del Shah Abbas I de Persia en 1615. La ciudad nunca recuperó su prosperidad pasada y los reyes de Kajeti transfirieron su capital a Telavi a mediados del siglo XVII. En ese tiempo vivían en Gremi muchos armenios.
Según las evidencias arqueológicas, la ciudad ocupaba un área aproximada de 40 hectáreas y constaba de tres partes principales: la Iglesia de los Arcángeles, la residencia real y la zona comercial. Se cree que la ciudad, muy próspera, llegó a albergar a 100.000 personas. El reinado de Levan fue pacífico y de este modo el Reinado de Kakheti creció económicamente. Además, algunas fuentes históricas dicen que por allí pasaba un tramo de la famosa Ruta de la Seda. Es por ello que se han encontrado restos de un mercado, baños y un caravasar.

El complejo de la Iglesia de los Arcángeles se encuentra en una colina y está formado por la Iglesia de los Arcángeles Miguel y Gabriel, un campanario , un palacio de tres pisos y una bodega. El complejo está rodeado por una muralla con torrecillas y troneras. Conserva restos de un pasaje subterráneo secreto que conduce al río.
La Iglesia de los Arcángeles fue construida por orden del rey Levan de Kajeti en 1565 y pintada en 1577. Es gratis.
Es un templo de piedra con cúpula cruzada. La mampostería georgiana tradicional tiene cierta inspiración iraní. El edificio tiene tres entradas: la principal oeste y dos laterales, norte y sur. La cúpula del templo se sostiene en las esquinas del ábside del altar y en dos pilares de apoyo. El tambor de la cúpula tiene un cinturón de arcada ciega y ocho ventanas estrechas. La fachada se divide en tres secciones arqueadas. Levan de Kakheti fue sepultado aquí. Su tumba tiene un fresco con su imagen.

Fuera hay una tienda donde, además de artículos religiosos, venden vino elaborado por los monjes a buen precio.
En el campanario de la iglesia hay una exposición en la que se exhiben restos arqueológicos y un cañón del siglo XVI. Tambièn hsy retratos de los reyes de Kajeti, pintados por un artista georgiano moderno llamado Levan Chogoshvili en 1985.
El castillo real ha sido restaurado. Cuesta 10 laris. El castillo tenía tres pisos, a los que se llegaba por empinadas escaleras de caracol. En el centro de los pisos de los niveles dos y tres había un agujero cruzado con barras de hierro que permitía conectar la cámara superior con el salón del piso inferior. Se supone que servía para que el rey pudiera gritar instrucciones sin que los sirvientes tuvieran que subir para ver qué quería, bajar para ejecutar la orden y luego subir nuevamente.

En la sala inferior, muy impresionante, hay retratos de reyes. Desde arriba la vista es impresionante.
También en el castillo había un marani.
Cada pueblo de la zona está especializado en un producto (quesos, vinos, carne...). Se pueden ir comprando a buen precio (si eres georgiano, claro; a los extranjeros les cobran 3 veces más). Los tomates huelen como los del huerto de mi padre y las uvas son muy buenas. Venden también grandes sacos de uvas pequeñitas porque en Georgia es costumbre que la gente haga vino en sus casas.
Hay una fruta muy curiosa, como una cereza roja alargada. Es el shindi, una especie de cereza silvestre con un sabor agridulce.
