Desayuno y taxi a la estación 14.000 soms (1,12€), el trámite de entrada a la estación es similar a la de Tashkent, comprobaríamos que no hay dos estaciones iguales. Aquí en la garita de entrada comprueban pasaportes, billetes y pasan los equipajes por el escáner, no hay sellado de los billetes.
El hall de espera es mucho más amplio, con mucho sitio para sentarte, los paneles de información están en la zona de los andenes, aunque lo más práctico es preguntar al personal para saber de que andén sale tu tren ya que avisan con muy poco tiempo y si tienes que pasar al andén más alejado hay que bajar y luego subir unas cuantas escaleras, que con las maletas es un tanto incomodo.
Puntual llega nuestro tren Afrasiab y vamos camino de Bujara, repetimos bussines y el precio en este caso fueron 102.000 soms (8,22€) nos pasaron unos tuper con frutas muy ricos y una hora y media después llegábamos a nuestro destino.
La llegada a la estación similar, ofrecimientos múltiples de taxis, nosotros seguimos con nuestra aplicación, el precio en este caso fueron 24.000 soms (1,93€), la estación está muy a las afueras de la ciudad y nuestro hotel estaba en la zona antigua.
El hotel elegido en este caso era Marhaba boutique Madrasah 15th-16th century, detrás de este nombre tan largo se esconde una pequeña joya. La llegada es un tanto desconcertante ya que está situada en un callejón de la zona antigua al que los taxis no pueden llegar, te dejan a unos 100 metros, y parece que allí no hay nada, pero al dar la vuelta a la esquina encuentras una bonita puerta da entrada a esta delicia, lo lleva una familia y son encantadores. El precio fue de 80€ desayuno incluido.



Tras dejar nuestras cosas en el hotel, nos fuimos a comer a unos 100 metros vimos una terraza con muy buena pinta y no nos complicamos más el sitio se llama Chalet y está bastante bien, sopa de tomate, pollo con verduras, brochetas de pollo y airán fueron 208.000 soms (17€), por la noche tienen música en directo.
Con las fuerzas recompuestas empezamos a ver la ciudad, en cinco minutos estábamos en la plaza Labi-I-Hauz. Entramos en el taller de marionetas de Iskander Khakimov ya que un familiar es coleccionista y había que cumplir un encargo, hay auténticas preciosidades y el dueño te explicará brevemente el procedimiento de fabricación que es totalmente manual partiendo del papel mache, los precios no son baratos pero la calidad es inmejorable.

Seguimos callejeando y tomando el pulso a la ciudad viendo como la caída del sol daba un bonito color a los edificios, para la cena nos decantamos por Lyabi Houud está justo en la plaza Labi-I-Huaz junto al estanque, tiene dos zonas una interior y otra la terraza, que fue la que elegimos, el sitio es agradable aunque al personal le falta un poco de experiencia, son muchos pero andan un poco despistados. Elegimos ensalada de tomate, shashlik de pollo, agua todo ello por 78.000 soms (6,30€)