Tras desayunar tranquilos Asia nos espera de nuevo, nuestro destino era el Palacio Beylerbeyi, desde Sirkeci cruzamos hasta Üsküdar en el marmaray y luego la línea 15 B de autobús (también son válidas la 15C, 15H y 15S). La parada está justo en la puerta del palacio.
El Beylerbeyi es un pequeño Dolmabahce rodeado de bonitos jardines. En el interior no está permitido hacer fotos y hay que ponerse unos patucos de plástico para visitarlo. Con la entrada se incluye una audioguía que está bastante bien, hay que dejar un carnet para que te la entreguen.



La mayor parte de los jardines estaban cerrados por restauración.
Seguimos el día regresando a Üsküdar para regresar a Europa, en este caso en ferry hasta Ortaköy, un rico simit hizo la espera mas entretenida y en unos minutos estábamos de nuevo en el viejo continente.
La pequeña y bonita mezquita de Ortaköy tiene como un imán para todas las miradas según llegas al pantalán. Las calles de alrededor estaban llenas de gente, se notaba que era sábado; antes habían un par de puestos en los que comer las famosas patatas rellenas, hoy hay infinidad de puestos en los que se ofrecen y claro había que comerse una.

Todas las calles de los alrededores se han convertido en una sucesión de pequeños puestos de recuerdos mas pensados en el público local que en los turistas., así como el mercadillo que se monta los sábados
Volvimos al muelle para regresan a Eminönü donde cogimos el tranvía hasta Sultanahmet, la tarde estaba muy agradable y decidimos caminar hasta la Mezquita Laleli o de los tulipanes, seguimos paseando por la zona que estaba de lo más animada.
Para cenar nos decidimos por un Lalelim Büfe, es un sitio muy sencillo con unas pocas mesas en la calle, tienen unos riquísimos dürüm a muy buen precio, el de pollo 70 TL (2,37€) y el de ternera 120 TL (4,07€), fuera de la zona más turística los precios son significativamente más baratos.
