Descansamos un rato en nuestra cabaña después de comer. La temperatura fuera era de unos 45 grados y dentro hacía más calor, aún así nos echamos una siesta.
Tras la siesta nos toca un pequeño trekking de una hora aproximadamente para llegar a la cascada de Dindefelo, que tiene una poza en la que te puedes bañar.
El camino no es duro, pero hace mucha calor. En el camino encontramos personas asentadas junto al río y algún que otro termitero.

La cascada lleva poca agua pues estamos en la estación seca, que dura unos 6 meses, en los que no llueve.

La poza estaba fresquita y la mayoría se animó a darse un bañito.

A la vuelta paramos en un local que ponía musculation fitness y que nos llama la atención.

Tenemos curiosidad por saber qué hay dentro. Resulta que es de nuestro guía, y nos invita a pasar. Jeje, es la primera vez que comparto gimnasio con una cabra.

Le pregunto a Oumar de dónde ha sacado las máquinas y me explica que las ha ido recogiendo en Dakar porque no funcionaban, y que él las ha reparado.
Llegando al campamento nos encontramos con un grupo de personas y otro de niños que llevan la carga sobre la cabeza.
Toca cenar y descansar, que mañana hay que madrugar pues nos espera un duro trekking.