Hoy nos tomamos el día más tranquilo y decidimos hacer un parón para descansar y para que mi hijo disfrute un poco del agua que tanto le gusta. Nos levantamos, nos vamos a desayunar a un local cercano, paseamos por los alrededores del alojamiento en Oporto y nos vamos a por el coche para irnos a Leça da Palmeira que se encuentra a tan sólo 10km de Oporto.

Llegamos sobre las 13:30h, el día estaba algo nublado y con bastante calima pero con calor y lo mejor, con poca gente. Vinimos a la Piscina das Marés junto a las rocas y el mar. Son un conjunto de piscinas de agua salada localizadas en la Praia de Leça, en la Freguesia de Leça da Palmeira (Matosinhos).

Construida en la década de los 60 e inaugurada en 1966, este entorno fue diseñado por el arquitecto Álvaro Siza Vieira.

Las piscinas encajan de forma armónica en el rocoso paisaje, contra el que rompen las olas del mar. Este conjunto se extiende de forma paralela al paseo y al mar, construido de manera que no obstruye la visibilidad hacia tierra ni hacia el mar, encontrándose al mismo nivel del paseo.

La Playa de Leça da Palmeira tiene excelentes condiciones para la práctica de deportes como el surf, el bodyboard y el kitesurf.

La zona es muy conocida por los jóvenes, tanto por sus deportes acuáticos como por los locales de restauración, karaoke o bar de copas que hay en la zona.

Hay que pagar entrada pero no recuerdo el importe, lo siento pero no fue cara, sólo pagué la entrada de mi hijo ya que era el único que se iba a bañar, nosotros mientras estábamos en la zona del bar y yo merodeando por los alrededores de la piscina haciendo fotos y por supuesto controlando a mi hijo


La verdad que la ubicación de las piscinas es una maravilla.



Paseamos un rato por una cercana calita que está al lado de las piscinas.



De vez en cuando se acercaban gaviotas para pedirnos comida pero no llevávamos nada.



Estuvimos unas 2h en la piscina y ya nos fuimos a visitar otros lugares.