Si se continúa por la calle Hatun Rumiyoc se llega a la Cuesta de San Blas que lleva al pintoresco Barrio de San Blas.

La cuesta estaba levantada por obras y tenía perdido todo su atractivo. De igual forma la Plaza e Iglesia de San Blas estaban en obras. Aunque seguían abiertos algunos talleres de artistas.
La iglesia totalmente tapada no dejaba ver nada de la misma. Apenas un trozo de la pared de muro inca de sus cimientos.
Así que el encanto que dicen que este barrio tiene, pues no pudimos verlo.

Este barrio también cuenta con su particular mirador, El Mirador de San Blas, especial para ver atardeceres.
HACIA EL BARRIO DE SANTA ANA.
Nos encontrábamos visitando la Plaza del Regocijo.
Al fondo de la calle Santa Teresa se distingue una iglesia que luego vimos que era la iglesia que da nombre a la calle, la iglesia de Santa Teresa. Pero también es convento. El Monasterio de Carmelitas Descalzas de San Jose y Santa Teresa, más conocido como Convento de Santa Teresa.

La iglesia estaba cerrada. Se puede ver su construcción en piedra, las dos espadañas y la portada en arco con columnas y el escudo de la Orden de los Carmelitas Descalzos.
La iglesia se encuentra adosada al convento. El edificio perteneció en la época colonial a Diego de Silva y Guzmán y por ello también se conoce el conjunto como Casa Silva. Se extiende por la calle Siete Cuartones y en la esquina con la calle Saphy se puede ver el balcón en ajimez, herencia de la Casa Silva colonial.

Por el otro lateral, la iglesia linda con el llamado Parque de la Madre
Desde aquí se encuentra cerca la llamada Cuesta de Santa Ana que nos llevará hasta la iglesia y plazoleta del mismo nombre, Santa Ana.
La pendiente es bastante pronunciada. Las aceras aquí son escaleras y la cuesta central por la que pasan los coches. Las casas también se alinean junto a la cuesta de forma escalonada. En algunas de ellas la base es de piedra.

Antes de llegar a la plaza hay que pasar bajo el arco que hace más bonito el entorno. Es el Arco de Santa Ana o también Arco de Alcabala.

La alcabala era un impuesto importante en la antigüedad que gravaba el comercio. Y esta era una vía de ingreso importante a la ciudad. Aún lo sigue siendo. Cuando se vuelve del Valle Sagrado desde Chinchero se entra al centro histórico por esta cuesta.
Aunque hay quien dice que este arco se encontraba en otro lugar y fue restaurado y colocado en esta cuesta.
La plazoleta se encuentra en la cima de la colina Chanapata o Carmenca. Que así era conocida en la época pre inca e inca.
Esta barrio de Santa Ana fue uno de los primeros donde se construyeron viviendas y se podría decir que fue el origen de la colonización. También la iglesia de Santa Ana. Su apariencia actual es posterior, después de la remodelación por el terremoto.
Es una construcción sencilla, en adobe y encalada en blanco. Base de piedra. La torre campanario esta aparte.

Debido a esta altura en que se encuentra es por lo que se cataloga también como otro de los miradores mejores de Cusco.
El lugar nos lo encontramos sin visitantes. Pero es que acababan de irse unos cuantos que formaban una visita guiada de los city tours.
MIRADOR E IGLESIA DE SAN CRISTOBAL
El mejor mirador de la ciudad. Así es considerado por muchos ya que posee la más completa vista de la ciudad de Cusco. También del valle del Cusco, incluso, dicen, se puede llegar a ver el Ausangate. Y solo desde este sitio es que se alcanza a ver las otras 13 iglesias de la ciudad.

Hay una gran plazoleta de piedra y una cruz, también de piedra. En un lateral se alzan un par de muros de piedra, uno de ellos con algunos nichos. Son los restos que quedan del inmenso edificio que tuvo que ser el Palacio de Colcampata. Se tiene como el lugar más antiguo de los barrios del Cusco, donde vivieron los primitivos pobladores.
Esta plazoleta es bastante frecuentada. Visitantes ocasionales, vendedores de muchas cosas, gente que acude a la iglesia a alguna ceremonia (es muy demandada para bodas, comuniones y bautizos) y algunos otros que ven pasar la vida sentados en sus bordes contemplando las vistas.
La iglesia se alza en un extremo de la plaza. Con la portada mirando a la misma. La Torre campanario mira a la ciudad. Tiene ocho ventanales y culmina en una cúpula con pináculos. La portada y la torre son de piedra, el resto está construido en adobe y conserva la imagen sencilla de su reconstrucción posterior al terremoto de 1650.
Es la iglesia de mayor altitud de la ciudad y se puede ver desde varios lugares en el casco histórico de Cusco.

Se puede entrar a la iglesia, previo pago, pero no se pueden hacer fotos.
Nosotros la visitamos cuando bajábamos de Sacsayhuamán. Es paso obligado si se baja caminando de estas ruinas.