Últimas horas en Curazao. Tenemos el vuelo a Bogotá a las 18:00, así que podemos aprovechar toda la mañana.
Nos hemos despertado y hemos ido a la misma playa de ayer. Además de que es la que más nos ha gustado, vi que se podía llegar haciendo snorkel a una calita que se llama "Playa Hunku", así que echamos fácil la mañana ahí. A las 15:30 tenemos que estar de vuelta para dejar el coche y que nos lleven al aeropuerto.
Hemos llegado a las 9:30 a la playa. Se supone que abrían a esa hora y queríamos ver si pillábamos sombrilla, pero evidentemente abren antes porque ya estaban todas las sombrillas buenas pilladas. Al menos hemos podido pillar tumbona bajo un árbol en la parte alejada que nos ha salvado del sol.
El día ha amanecido con muchísimo viento y medio nublado. Nos hemos echado crema y hemos empezado lo que sería la "expedición", y es que al final el snorkel ha sido más aventura que otra cosa, se nos ha ido un poco de las manos. Hemos empezado yendo por la parte profunda. Soplaba viento y prácticamente nos llevaba hacia la calita. La parte profunda es una plataforma de coral muy bien conservada. Aquí ha surgido el primer problemilla y es que me ha picado una medusa. En este viaje me han picado cosas que vuelan, cosas que van por tierra y faltaba lo acuático. He notado un pinchazo en el brazo derecho y la muñeca izquierda. No es que sea el picotazo del siglo pero pica, aunque Belén diga que estoy siendo un dramático como el guía del amazonas.
Después del picotazo hemos seguido haciendo snorkel hasta la calita, peces trompeta y una barracuda, snorkel muy bueno. El acceso a la calita es sobre coral hasta la orilla y hay que ir con mil ojos. La playita está curiosa, está encerrada entre acantilados con una casa abandonada. Después de comprobar que me estaban saliendo mini ampollitas en la picadura, hemos estado un rato investigando la cala y hemos decidido volver hacia Port Mari. Aquí ha surgido el otro problemilla; si para venir el viento nos ha traído, para volver nos lo ha puesto complicado y hemos terminado haciendo deporte de verdad. Había que nadar como un descosido hacia la zona del acantilado donde finalmente se hace pie y está más protegida del viento. Cuando hemos llegado a la zona donde se hace pie, Belén iba asfixiada y me quería matar, pero realmente ha estado chula la "expedición", es cuestión de contextualizarla como una aventurilla. Hemos vuelto ya más tranquilos hasta la playa, bicheando, y lo que resta de mañana nos hemos bañado y tomado el sol.
Para las 15:00 nos hemos ido y, tras dejar el coche, el hombre del alojamiento nos ha llevado al aeropuerto. Me ha gustado Curazao, me parece un acierto como alternativa a las playas de Colombia. Playas preciosas, poca gente y su punto de naturaleza diferente a lo que llevo visto.
Hemos llegado a Bogotá a la hora y, el que ya es nuestro amigo, nos ha recogido para llevarnos al hotel "Luna de Paso". Cena en la panadería de al lado y a descansar, con el recuerdo de la medusa en el brazo.
Mañana, última parte del viaje. Cartagena de Indias y Santa Marta. 7 días para terminar los seis meses de viaje...