El territorio de Gori ha estado poblado desde principios de la Edad del Bronce. No obstante, de acuerdo con las crónicas georgianas medievales, la ciudad fue fundada en el siglo XII por el rey David IV, que instaló allí a los refugiados de Armenia.
Parece ser que la fortaleza de Gori (Goris-Tsikhe) estaba en uso ya en el siglo VII.

En 1299, Gori fue capturada por los alanos que huían de la conquista mongol de su patria original, en el Cáucaso septentrional. El rey georgiano Jorge V recuperó la ciudad en 1320, empujando a los alanos hacia las montañas del Cáucaso.
Con la caída del reino georgiano medieval, Gori, estratégicamente ubicada en la encrucijada de las principales rutas de tránsito, fue atacada por invasores extranjeros y cambió de amo en varias ocasiones. Primero fue tomada y saqueada por Uzún Hasán de Ak Koyunlu en 1477, seguido por Tahmasp I a mediados del siglo XVI. A fines de ese siglo, Gori pasó brevemente a los otomanos a través de la Guerra Otomano-Safávida (1578-1590), y se convirtió en su mayor avanzada en Georgia hasta ser recuperada por los georgianos bajo Simón I de Kartli después de fuertes combates en 1599. La ciudad fue dominada por los persas bajo Shah Abbas I en 1614.
En el siglo XVIII fue tomada por los otomanos y luego por los persas (otra vez). Gori volvió al control georgiano bajo los reyes Teimuraz II y Erekle II.
Después de la anexión rusa de Georgia, a Gori se le otorgó el estatus de ciudad dentro de la Gobernación de Tiflis en 1801. Creció en tamaño y población a lo largo del siglo XIX, pero fue destruida en el terremoto de 1920 (la fortaleza resultó muy dañada). En el período soviético fue un importante centro industrial, que colapsó con la declaración de independencia.
Debido a su cercanía con Osetia del sur, sufrió los efectos de la guerra.
En Gori, y siempre en el marco de un tour organizado, fuimos a comer a casa de una familia local. Degustamos comida teadicional hecha en casa, vino y chacha caseros y vimos un par de danzas típicas.
Los bailes georgianos son muy espectaculares, especialmente los de los hombres. Son bailes que muestran su espíritu guerrero, con impresionantes saltos y piruetas. Dejo un ejemplo que encontré en Internet:
m.youtube.com/watch?v=QYDDu-mgRbA
Pero si por algo es conocida la ciudad es por ser la patria de nacimiento de Stalin.
Iósif Vissariónovich Dzhugashvili (Stalin es un apodo) nació el 18 de diciembre de 1878. Su padre, Vissarión Dzhugashvili, trabajaba de zapatero, y su madre, Yekaterina Gueladze, era sirvienta. Ambos provenían de familias de siervos georgianos. Iósif era el tercer hijo de la familia y el único que no murió en la infancia.

La familia alquiló una casa de una habitación a un artesano osetio en el barrio ruso de Gori, cerca del cuartel de las tropas imperiales para las que Vissarión trabajaba. La casa tenía un sótano dónde Vissarión guardaba sus herramientas y Yekaterina acondicionó como cuarto del bebé. Yekaterina no producía leche suficiente por lo que tuvieron que ayudarle a amamantar al bebé. Además, Iósif tenía una salud frágil. Nació con sindactilia (dedos unidos por una membrana) en dos dedos del pie y a partir de los dos años padeció sarampión y escarlatina. Poco después, la situación de la familia comenzó a mejorar. Vissarión incorporó a dos aprendices para su taller y uno de ellos, Vanó Jutsishvili, se convirtió en un hermano de acogida para Iósif.

Pero, aunque económicamente parecía que iban mejor, el problema del padre con la bebida empeoró. Empezó a cuestionarse la paternidad del niño y era agresivo con la madre y el hijo.
Hacia 1884 hubo una epidemia de viruela en Gori. Iósif contrajo la enfermedad y sobrevivió, aunque su cara quedó marcada de por vida. Ese mismo año, Vissarión vandalizó un bar y atacó al jefe de policía Davrishevi. Davrishevi ordenó a Vissarión abandonar Gori y este se fue a Tiflis a trabajar en la fábrica armenia de zapatos Adeljánov. Su esposa y su hijo se mudaron a otra casa.
El 6 de enero de 1890 Iósif fue atropellado por un coche de caballos; eso afectó a su modo de caminar de por vida.
Yekaterina presionó a sus conexiones en la Iglesia ortodoxa georgiana para que Iósif se incorporase a la escuela al comienzo del siguiente curso escolar en septiembre de 1890. Finalmente lo consiguió y Iósif volvió a Gori para ir a la escuela, a pesar de que Vissarión se negó a ayudar económicamente. Poco después, Iósif fue expulsado por el impago de la matrícula de 25 rublos. Yákov Egnatashvili (padrino de boda de sus padres y, según los rumores, amante de la madre y quizás su verdadero padre) se hizo cargo de la deuda.
El chico era un buen estudiante. Obtuvo una beca y terminó sus estudios con 15 años. Luego ingresó en el Seminario teológico de Tbilisi. Estando allí se unió a la organización socialdemócrata de Georgia y comenzó a difundir el marxismo. Fue un responsable del sindicato de Georgia durante tres años y luego portavoz del nuevo partido marxista georgiano. Algunas fuentes afirman que Iósif abandonó el seminario en 1899 justo antes de los exámenes finales; otras dicen que fue expulsado.
Se mantuvo en la clandestinidad hasta 1917, publicando octavillas en imprentas clandestinas. Sufrió arrestos y un exilio en Siberia. Paralelamente se dedicó a escribir poesía.

En el período posterior a la Revolución de 1905, Stalin lideró los «escuadrones de lucha» en robos de bancos para reunir fondos para el partido bolchevique. Stalin asistió al V Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia en Londres en 1907. En 1913, exiliado en Viena, escribió El marxismo y la cuestión nacional, tratado en el que presenta una posición marxista ortodoxa.
En 1917, Stalin era el editor de Pravda, el diario oficial del partido, mientras Lenin y gran parte del liderazgo bolchevique estaban en el exilio. En mayo del mismo año fue elegido secretario del Politburó del Comité Central.
Durante la guerra civil rusa y la guerra polaco-soviética, Stalin fue comisario político en el Ejército Rojo en diversos frentes. El primer cargo de gobierno de Stalin fue el de Comisario del Pueblo de Asuntos Nacionales (1917-1923).
Tuvo también el cargo de comisario del Pueblo para la Inspección de los Trabajadores y Campesinos (1919-1922), de miembro del Sóviet Militar Revolucionario de la República (1920-1923) y miembro del Comité Central Ejecutivo del Congreso de los Sóviets a partir de 1917.
El 3 de abril de 1922, Stalin fue nombrado secretario general del Partido Comunista Panruso. Lenin veía con recelo tanto poder en manos de Stalin. Después de la muerte de Lenin en enero de 1924, Stalin, Kámenev y Zinóviev tomaron el control del partido.
Trostki se opuso a él y fue primero desterrado de la Unión Soviética en 1929 y luego asesinado en México en 1940 por orden de Stalin. Hacia los años 30 Stalin era ya el dictador que conocemos.

Ante esto ¿no resulta raro que en Gori haya un museo a su persona?. Pues un poco. Sobre todo porque se nos muestra una imagen idealizada del personaje.
Se dedicó oficialmente a Stalin en 1957, cinco años después de su muerte. Con la caída de la Unión Soviética y el movimiento por la independencia de Georgia, el museo fue cerrado en 1989, pero pronto volvió a abrir, convirtiéndose en una atracción turística popular.

A raíz de guerra de Osetia del Sur, el 24 de septiembre de 2008, el ministro georgiano de Cultura Nikoloz Vacheishvili anunció que el museo de Stalin se reorganizaría como el Museo de la agresión rusa en un futuro cercano. Incluso se colocó un cartel en la entrada con un anuncio:
"Este museo es una falsificación de la historia, es un ejemplo típico de la propaganda soviética y que intenta legitimar el régimen más sangriento de la historia"
El 20 de diciembre de 2012, la Asamblea Municipal de Gori votó para poner fin a los planes para cambiar el contenido del museo. Del cartel, ni rastro.
¿Debe cerrarse?. Quizás no sino simplemente reorganizarse. No ensalzar a Stalin sino mostrarle tal y como fue realmente.
La entrada cuesta 15 GEL. Los trabajadores tienen todos cara de vinagre y el edificio es casi un palacio. Como no podía ser de otro modo, muestra a Stalin como lo más de lo más. Fotos y más fotos enseñándonos como el niño pobre pero esforzado se convirtió en un líder. Por no hablar de las fotos familiares, que nos venden la imagen de gran esposo, padre y abuelo. Ejem ejem...Ni palabra sobre los más de veinte millones de personas que se supone que murieron por su culpa, víctimas de las múltiples purgas y deportaciones a los gulags (muchos de ellos en Siberia), pero también víctimas de la hambre ocasionada por la horrible política agraria ( el Holodomor ucraniano-me remito a mi diario de Ucrania). Ni siquiera el poco amor que mostraba por sus compatriotas georgianos.
Su vida familiar queda maquilllada también. Se dice que Ekaterina Svanidze, la primera esposa, era tan tímida que se escondía debajo de la mesa cuando los amigos de su marido venían de visita. Murió muy joven a causa de la tuberculosis o por una fiebre tifoidea. Stalin lloró su muerte pero eso no le impidió matar a su cuñado (la esposa de éste murió de un ataque al corazón al saberlo).
Ni palabra de sus dos amantes en el exilio ni de los hijos que tuvo con ellas y que abandonó. Nunca recibieron ayuda económica y en la década de 1930 se vieron obligados a firmar un documento en el que se comprometían a no revelar nunca el “secreto” del origen de sus hijos.
Nadiezhda Allilúieva fue su segunda esposa, hija de una amante casada de Stalin de su tiempo en Bakú. Se llevaban 20 años. Se dice que Nadiezhda abortó diez veces a petición de Stalin y que sufría a menudo sus ataques de ira. Se suicidó de un tiro al corazón (hombre, que tu marido te diga en el transcurso de una pelea que eres realmente su hija no es fácil de digerir).

El museo no dice nada de eso, claro, ni de posteriores amantes del dictador.
Como padre también fue horrible. A Yákov Iósifovich Dzhugashvili, hijo de su primer matrimonio, nunca le quiso. Le consideraba muy débil. Le prohibió casarse con quien quería y cuando el joven intentó suicidarse y falló, el padre solo se burló. Cuando Rusia entró en la Segunda Guerra Mundial en 1941, Yákov, que era oficial de artillería, se unió al Ejército Rojo (usando el verdadero apellido de su padre) y fue hecho prisionero un mes después. Se negó a cooperar con los alemanes. Su padre no quiso intercambiarle por un oficial alemán. Yákov fue asesinado en 1943 cuando trataba de huir de un guardia en el Campo de concentración de Sachsenhausen.

Vasili, hijo del segundo matrimonio, fue ignorado sistemáticamente por el padre. Eso le llevó a convertirse en alcohólico. La situación empeoró tras la muerte de Stalin en 1953. Después de una disputa con la nueva dirección, Vasili fue arrestado y pasó siete años entre rejas, como un preso común más. Apenas vivió un años después de su salida y murió intoxicado por alcohol en 1962.

Svetlana, la hija, detestaba ser la hija de quien era. Aunque parece que el dictador quería a su hija, intentaba controlar cada paso que daba. La gota que colmó el vaso fue cuando ella quiso casarse con un hombre mayor que ella. Stalin envió al pretendiente a un campo de concentración durante varios años.
Stalin no conoció a su nieto Iósif hasta que el niño tenía cuatro años. Cuando Stalin murió en 1953, Svetlana adoptó el apellido de su madre y trabajó como maestra y traductora en Moscú.
Svetlana consiguió salir de la Unión soviética, cuyo régimen detestaba, en los años 60 y se fue a Estados Unidos.
También se ven regalos que le hicieron otros líderes y algunos objetos personales (su despacho, pipas, cigarrillos, abrigos...). Incluso hay una maqueta de lo que hubiese sido su mausoleo conjunto con Lenin en Moscú y su máscara mortuoria.

Lo que más me gustó fue el vagón de tren que usaba (dicen que el avión le daba pánico). Con él viajó a la Conferencia de Yalta. Tiene espejos venecianos, muebles tallados, bañera y un curioso sistema de ventilación.


Con un poco de suerte también se puede ver la humilde casa en la que vivió en sus primeros años. El primer piso estaba ocupado por la familia, mientras que la planta baja era el taller donde el padre de Stalin trabajaba. Stalin vivió en esa pequeña casa hasta la edad de 4 años. Una cama, una mesa y una cocina. Nada más.

El museo está en un bonito parque público. Todos los edificios adyacentes fueron demolidos para que destacara. De hecho, parece que fue idea del propio Stalin, en un intento de engrandecer su figura un poco más. Fuera, enfrente del imponente edificio, hay una estatua del dictador (la original está dentro, al final de la imponente escalera).

En Gori, claro, uno puede encontrar lo impensable en otro sitio. Souvenirs ensalzando la figura de un asesino.