Estamos en Puerto Tranquilo. El plan del día era navegar a las Cuevas de Mármol, y después recorrer el Valle del glaciar Exploradores. Pero yo no me monto en un bote lloviendo. Sólo recordar la navegación de hace unas semanas en zodiac por el río...
Estamos en Puerto Tranquilo. El plan del día era navegar a las Cuevas de Mármol, y después recorrer el Valle del glaciar Exploradores. Pero yo no me monto en un bote lloviendo. Sólo recordar la navegación de hace unas semanas en zodiac por el río Serrano, lloviendo, me pone los pelos de punta. Así que nos lo vamos a tomar con tranquilidad.
Sigue diluviando. Aún así, y sabiendo que no vamos a ver el paisaje montañoso, nos vamos al valle del Exploradores.
Poco después de salir de Puerto Tranquilo, pasamos por su peculiar cementerio, en el que construyen a sus muertos miniaturas iguales a las casas donde vivían. En la foto, no se aprecian las dimensiones porque no hay ninguna persona como referencia, pero aseguro que son como casitas de muñecas.
Otro pequeño cementerio más adelante, al lado de la Laguna Tranquila.
Flores y más flores. Agua y más agua. Carretera rodeada de bosque nativo.
El paisaje se abre en el valle del río Exploradores. Sigue diluviando. No hay visibilidad, ¡qué rrrrrrabia!
Impresionante paisaje, naturaleza salvaje. Nos sentimos pequeñitos ante esto.
No docenas, sino, cientos de cascadas cayendo por las montañas.
El agua se precipita por doquier. Es un día en que las cascadas se muestran en máximo esplendor. Esto sólo sucede cuando llueve. Al menos, nos consolamos con eso.
Enormes alturas que, prácticamente no vemos. Estamos a 100 m de altitud y tenemos al lado montañas de más de 3000 m, e incluso alguna de 4000 m. Peeeeeero, diluvia y diluvia!
Esto me recuerda a los días de Villa O´Higgins. Allí estuvimos al lado del Campo de Hielo Sur, y ahora estamos junto al Campo de Hielo Norte. También paisajes en estado puro, naturaleza sin intervención humana. Bosques, ríos, lagos, cascadas, montañas…..y también lloviendo.
El valle del Exploradores es una de las rutas más espectaculares que he recorrido en mi vida. ¡Habrá que repetirlo!
Vegetación exuberante: lengas, coigües, ciruelillos, canelos, enormes hojas de nalcas…..
Llegamos hasta el final de la carretera (75 km), que sigue en obras. Faltan 12 km, cada vez menos, para llegar hasta la Bahía Exploradores, ya en el mar. Está pendiente la construcción de un par de puentes para poder cruzar el río. Después será muy rápido llegar a la impresionante Laguna San Rafael desde la costa.
Una parada para café y chocolate en Albergue Campo Alacaluf, la casa de una pareja alemana que se instaló aquí hace unos años, y ofrece hospedaje y comidas, al lado del lago Bayo, el cual me recuerda lejanamente a un fiordo noruego. Dicen que ya están cansados de lluvia, que lleva una semana lloviendo sin parar. Ellos arreglan excursiones a la Laguna San Rafael (130.000 pesos: zodiac por el río + autobús por camino ya construido + barco a la laguna, mínimo 4 personas)
Por la tarde, regresábamos bastante decaídos, cuando, ..........de pronto, .........se produce el pequeño milagro, la lluvia da una tregua. Miramos atrás y, ¡subidón de ánimo!
¡Comienza de verdad el espectáculo!.
Media vuelta porque ¡esto no nos lo podemos perder!
Volvemos a recorrer el valle. Un valle estrecho, rodeado de paredes casi verticales, que parece que te aprietan como si no quisieran dejarte salir.
Las cumbres, medianamente se despejan, mostrando sus glaciares que se descuelgan desde el Campo de Hielo Norte.
Un lugar de naturaleza indomable.
¡Brutal!
En el km 45, un sendero (de pago, 3000 pesos) conduce a un mirador sobre el glaciar Exploradores. Desde ahí, vemos el glaciar, que cae desde el Monte San Valentín, el más alto de la Patagonia, con algo más de 4000 m, y que casi nunca se deja ver.
Además, resultamos agraciados con varios arcoiris.
La “carretera” se va desmoronando después de tanta agua.
Pensábamos que nos íbamos a quedar con la miel en los labios, pero no estuvo tan mal. Al final, regresamos bastante satisfechos.
Hacía unos cuantos días que no coincidíamos con turistas. En Puerto Río Tranquilo nos encontramos a unos cuantos, el sitio donde más. Es un lugar de parada obligada en los circuitos por la Ruta Austral.
Fantástico, como siempre. Me encanta Chile y espero que tenga la posibilidad de volver en otra ocasión y conocer alguno de los lugares que has visitado en tu último viaje
Muchas gracias a todos: Isla, Alejandría, Miguelang. Me falta subir una etapa, que no tuve tiempo antes de irme, aunque es la menos interesante (costa valdiviana). No me extraña que queráis volver quiénes ya habéis estado en Chile. Yo también pretendo volver.
Bueno, no se puede decir de otra forma: una maravilla de diario y de viaje. El relato de 10, como siempre, el texto y las fotos. Y con la guinda de las últimas etapas. Qué ganas entran de visitar esos lugares.
Mi pareja y yo vamos a viajar a Chile del 7 al 29 de diciembre y habíamos pensado hacer 15 días por la Carretera Austral + 3-5 en Torres del Paine (ruta W). Por lo que hemos estado leyendo, 15 días parecen justos para hacer la carretera Austral si tienes pensado ir y volver en coche, por lo que no sabemos muy bien cómo planificarlo. ¿Alguien qué la haya hecho en ambos sentidos y nos pueda dar sugerencias para enlazarlo todo? Habíamos pensado ir y volver porque dejar el coche en Balmaceda subía muchísimo el precio. Gracias
Me imagino que va a arrendar un vehículo en Puerto Montt. Son baratos. Igual averigüé cuánto sale el drop off en Punta Arenas, aunque puede ser caro. Capaz que sea más barato que toda la vuelta a Puerto Montt más el viaje a Santiago. Dicho esto, reservé todo por anticipado, aviones, rentals, alojamiento y ferries. Recuerde que el ferry TABSA de Yungay a Natales es semanal y tiene alta demanda. Si tiene que volver con el auto a Puerto Montt vea cuánto le sale la vuelta por Argentina versus volver en el ferry NAVIMAG a Puerto Montt
Yo estuve exactamente en esa encrucijada: 15 días, la CA soñada y el dilema eterno del “¿y ahora cómo uno esto con Punta Arenas sin dejar un riñón en el drop-off?”. Después de darle muchas vueltas, descubrí que la clave no fue sólo la ruta, fue cómo cerrar el tramo final por tierra sin dramas.
Lo que me funcionó fue pensar el viaje como un “S” elegante: Puerto Montt → tramo austral hasta donde me diera el tiempo → ferry/puentes logísticos → Puerto Natales → Punta Arenas. Cuando dudé, me salvó tener a mano una guía clara sobre las opciones por carretera para llegar a Punta Arenas (pasos... Leer más ...